Los molinos

El grano que obtenían los agricultores, una vez tostado, era trasladado al molino para su trituración. En canarias el producto más conocido es el gofio, que se obtiene del millo tostado (maíz). Otros productos habituales en los molinos eran la cebada, el trigo, los garbanzos y las judías. Para realizar el proceso se utilizaban piedras que, dependiendo de la altura a las que se situaban, producían una harina de mayor o menor grosor: frangollo (millo) o afrecho (trigo). Este proceso se usaba tanto para la alimentación del propio habitante de Guatiza como de sus ganados.

Los molinos de piedra en Lanzarote están en completo deshuso. Antaño imprescindibles, hoy se encuentran completamente abandonados salvo raras excepciones.


Podemos afirmar que las construcciones de dichos Molinos se encontraban en Guatiza con abundancia relativa si tomamos como punto de referencia la población que por aquel entonces tenía el pueblo.

Las construcciones de estos Molinos es muy variada aunque generalmente constan de dos plantas, la primera o baja dedicada a almacén más que nada de los productos elaborados o pendientes de elaborar. La segunda planta. dividida en dos, y en las cuales es en la primera donde se producía la elaboración o molida de los productos que se deseaban transformar y en la segunda era el lugar donde se encontraba el mecanismo del molino.

El funcionamiento básico del Molino consistía en aprovechar la fuerza del viento a través de sus aspas que por una serie de engranajes transmitían esa fuerza a una piedra redonda con un agujero central y de una dureza especial que giraba por ende de dicha fuerza sobre otra piedra de similares características Y proporciones que permanecía estática y de la cual le separa unos milímetros. El producto a transformar era colocado en una “tolba”, especie de embudo, que iba dejando caer el grano poco a poco en el centro de la piedra que permanecía girando yendo este a situarse entre las dos piedras donde era triturado y transformado.

El Molino de Piedra movido por la fuerza del viento, fue bastante popular y aún hoy podemos encontrar restos de los mismos pudiéndose contar hasta seis unidades para una población de menos de seiscientos habitantes la que puede dar una idea de la importancia de los mismos en la vida de los habitantes de Guatiza.

Habituales eran también los molinos que permitían la extracción del agua de los pozos y los que, situados en la costa, permitían elevar el agua del mar hasta las salinas.

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