El Cristo de las Aguas

El éxodo.

El actual enclave de Guatiza, protegido en el valle y oculto del horror que asechaba en sus casas, data de un siglo más tarde que el de su homónimo el de Santa Margarita, allí comenzaron a construir sus primeras casas, similares a las que hablan abandonado y de la única forma que sabían hacerlo, bastantes esparcidas unas de otras sin un orden a seguir y en busca más que nada de su propia protección y el poder olvidar aquellas masacres que aún estaban muy cerca de ellos y que les había obligado a bajar al valle.

Así transcurrió prácticamente la vida de aquellos pobladores de Guatiza, aunque ahora no sufrieran las amenazas de los Moratos, sufrían las amenazas de lo duro y difícil que resultaba salir adelante en una tierra que resultaba a veces inhóspita donde la lluvia se resistía a hacer su aparición en largos y prolongados años en que el pueblo fue saliendo adelante y creciendo.

GUATIZA: El Cristo de las Aguas Milagrosas

Cuando el pueblo de Guatiza atravesaba una pertinaz seguía que ya los llevaba por más de tres años de privación, el pueblo atravesaba una dura crisis que le hacia dudar y zozobrar a su propia existencia, cuenta la leyenda que un pastor que cuidando su rebaño se encontraba a la orilla de la playa en el lugar conocido por “La Caleta del Riadero” apreció ver flotando en el agua un bulto que por su tamaño y formas se salían de los troncos normales que el agua solía arrojar a la orilla. Desinquieto, más que nada por que aquella que vela cada vez se la parecía más a una persona. Su sorpresa fue tal al poder ver y sacar aquel Cristo trasladándolo al pueblo y donde a los pocos días las lluvias hicieron su aparición y los años de prosperidad y abundancia comenzaron. De ahí su nombre de CRISTO DE LAS AGUAS.

A partir de entonces y en su honor el pueblo de Guatiza le levantó en su honor la Iglesia y desde entonces la ha venerado como el patrón salvador de aquellos años de maleza y al que imploran cuando las condiciones climáticas y la adversidad ronda por el pueblo, Guatiza.

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